ALFABETIZACIÓN EN LA MONTAÑA

educación, igualdad, cooperación

Ya votaron en la encuesta? abril 17, 2009

Filed under: 1 — sergioulises @ 3:43 pm

Hola en el blog hay una encuesta sobre qué método de alfabetización les parece mejor. ojalá puedan votar y participar en el sitio

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Mujeres de Metlatónoc (video) abril 15, 2009

Filed under: 1 — sergioulises @ 4:57 pm
 

Punky mountain party! abril 13, 2009

Filed under: 1 — sergioulises @ 4:06 pm
foto: Federico Gama

foto: Federico Gama

Un indígena punk en la montaña de guerrero

De Tlapa a Nueva York: sincretismo y búsqueda de identidad de un joven migrante

Yenisey RODRÍGUEZ CABRERA

07 / 2005

El estado de Guerrero está ubicado al sur de la República Mexicana, sobre el Océano Pacífico. Posee terrenos muy accidentados porque está atravesado por la Sierra Madre del sur, la cual se caracteriza por tener una altura casi constante de 2 mil metros aunque cuenta con algunos picos que sobrepasan los 3 mil metros. Tradicionalmente se ha denominado “Sierra” al sector occidental de la Sierra Madre y “Montaña” al sector oriental pero de acuerdo a los criterios de regionalización que se basan en las características geográficas, económicas y sociales, el estado de Guerrero está dividido en siete regiones: La Tierra Caliente, la Zona Norte, la Zona Centro, la Costa Chica, la Costa Grande, Acapulco y La Montaña.

A diferencia de las otras regiones del estado, la región de La Montaña tiene la particularidad de concentrar tres de los cuatro grupos indígenas que viven en la entidad: los nahuas, los mixtecos y los tlapanecos, por lo que más de la mitad de la población es indígena. El 90% de los habitantes de esta región se concentran en el área rural y se dedican a labores agrícolas en terrenos cerriles, de escasos rendimientos y baja productividad. Sus condiciones de vida son conocidas en el ámbito nacional e internacional por presentar los niveles más bajos de desarrollo y marginación. Además, La Montaña de Guerrero posee los índices más bajos de ingresos económicos y el índice más alto de alcoholismo en el país. Ahí la desnutrición es creciente y las malas condiciones de higiene y salubridad abonan a las muertes infantiles y a la sempiterna presencia de enfermedades respiratorias y del estómago.

Con el paso de los años y la ausencia de oportunidades de trabajo bien remunerado, la región de La Montaña de Guerrero se ha convertido en una importante expulsora de mano de obra que se va, en menor medida, a otros estados de la República y en mayor número, a los Estados Unidos, sobre todo a la ciudad de Nueva York donde los guerrerenses encuentran trabajo en restaurantes, construcciones y bares, especialmente. A diferencia de otras regiones de México donde la mayoría de los emigrantes son varones jóvenes, La Montaña expulsa mujeres que encuentran trabajo de niñeras principalmente en Nueva York pero también en Los Ángeles.

En el corazón de La Montaña se encuentra la ciudad de Tlapa de Comonfort, donde viven cerca de 35 mil habitantes, muchos de los cuales nacieron en poblaciones aledañas. Si algo caracteriza a esta ciudad es que, en pleno siglo XXI y después del trastocamiento en la concepción de lo indígena que trajo el levantamiento indígena de 1994 en el estado de Chiapas, existe un racismo exacerbado hacia los habitantes originales. En esta ciudad vive Roberto Pérez, indígena mixteco-tlapaneco originario de Metlatónoc, pequeña localidad ubicada hacia el poniente de Tlapa y a la que se puede llegar después de tres horas de camino no pavimentado. Nacido dentro de una familia de nueve hermanos, Roberto se fue a vivir solo a Tlapa desde los ocho años, cuando estuvo listo para trabajar. Sus padres acordaron con los dueños de una casa del Barrio del Peligro que su hijo trabajara haciendo labores menores a cambio de que le proporcionaran un raquítico sueldo, los útiles para su escuela y la comida diaria. Cabe mencionar que el Barrio del Peligro se llama así debido a su cercanía con un río cuya corriente crece durante la temporada de lluvias y que en varias ocasiones ha arrasado con casas enteras.

Roberto nunca fue “bueno” para la escuela y apenas pudo terminar la primaria a la edad de 16 años. Ni siquiera intentó cursar la secundaria. Tal como hicieron sus hermanos mayores, sus primos y sus amigos más cercanos, Roberto terminó trabajando para ahorrar lo suficiente con el fin de pagar a un “pollero” (traficante de emigrantes ilegales) su cruce a los Estados Unidos. El pollero le consiguió papeles falsos en la Ciudad de México, con los que pudo comprar un boleto de avión con destino a Houston, Texas. A diferencia de otros emigrantes, él no tuvo que cruzar el desierto o nadar a través del río para pasar al otro lado de la frontera. Tuvo la suerte de contar con un pollero muy profesional que tenía sus “conectes” (acuerdos deshonestos) con gente del aeropuerto de “Gringolandia” (Estados Unidos), que le permitió seguir su viaje hasta Nueva York. Como los ataques del 11 de septiembre 2001 a la Torres Gemelas no habían ocurrido aún, las autoridades “gringas” (norteamericanas) no eran tan estrictas. Roberto llegó a Nueva York y se acomodó en un apartamento de tres recámaras donde vivían otros diez amigos y familiares de La Montaña. En esto también tuvo suerte: no vivió, como otros emigrantes, en el hacinamiento. Consiguió trabajo de lavaplatos en Manhattan. Como no es casado, sólo le mandaba una parte de su sueldo a su madre y el resto lo gastaba en salir con sus amigos y ‘divertirse’.

La vida de este chico parecía ser similar a la de varios mexicanos que se van a Estados Unidos en busca de un mejor salario. Pero Roberto, además de ser indígena y emigrante, tiene otra característica que lo hace ser particular: Roberto es “punketo”. Pero aunque se declare seguidor del punk —no darketo y mucho menos rockero— este chico no tiene idea de la forma como nació este género musical considerado para algunos como un género de vida. Desconoce que se originó en Nueva York pero que sólo tuvo éxito hasta que se conoció en Londres. Tampoco sabe con certeza que el punk fue un movimiento de jóvenes blancos, no negros ni latinos, hijos de la clase trabajadora, que al carecer de empleo y rechazar la forma de vida de sus padres, optaron por la rebelión, el descontento, el rechazo frontal a la conformidad y un modo estridente y extravagante en la manera de vestir y de peinarse.

Ver a Roberto por las calles de Tlapa resulta contrastante: con temperaturas que alcanzan los 40ºC en la época de mayor calor y de 33 grados el resto del año, él va completamente vestido de negro, con delineador en los ojos y con el cabello teñido de azul y levantado con gel. A este punketo de menos de 1.60 m de estatura no le faltan los accesorios de piel ni los estoperoles. Ya está acostumbrado a que la gente se burle aunque le molesta que a él y a sus amigos les griten palabras agresivas. A diferencia de sus amigos, piensa volver a “Gringolandia”, pues ya no quiere estar aquí. Roberto afirma que él sabe que es raro ver a un indígena ataviado como un punk en este “pueblucho”. Dice que no vive acá por gusto y que ya pronto se va a ir de regreso a los “United”. La razón de que haya regresado radica en que, tras un asesinato en el metro de Nueva York, algunos de sus amigos fueron detenidos por la policía. Al hecho de que son inmigrantes ilegales, mexicanos y jóvenes, se le agrega que son punks, lo que los hace aún más sospechosos.

Roberto escucha las canciones agresivas y confrontadoras de bandas como The Ramones, Sex Pistols y The Clash porque dice que, desde pequeño, siempre detestó la música de las bandas de su pueblo. Aunque no sabe lo que dicen todas las letras porque ni habla ni entiende el inglés, afirma que sí les “capta el mensaje” porque sus amigos de Nueva York se las tradujeron. Avergonzado, acepta dice que siendo adolescente llegó a escuchar al TRI (el grupo de rock callejero más famoso de México) pero que después ya no le gustó.

Roberto asegura que otra de las razones que lo identifican con el punk, aunque él sea indígena mexicano, es que los que escuchan esta música son “anarquistas”, por lo que él se declara abiertamente anarquista. Este joven ni idea tiene de los orígenes griegos de esta palabra y si le preguntas si conoce los enunciados de Max Stirner, Bakunin, Proudhon y Kropotkin, los teóricos más reconocidos de la lucha violenta contra la autoridad, abre mucho sus ojos y acepta que quizá alguna vez se los mencionaron pero que no se acuerda. Lo que él sí sabe es que odia al gobierno porque oprime a los jóvenes, porque deja que unos tengan mucho más que otros y porque permite que los mexicanos estén solos y sufran tanto allá en los Estados Unidos. Acepta también, aunque en voz baja, que así como no cree en el gobierno tampoco cree en dios, y menos va a la Iglesia, donde hay “puro cura aprovechado” (abusivo).

Roberto acepta que se volvió punk casi por casualidad, cuando uno de los chicos de su trabajo en Nueva York le enseñó la música. A él le gustó eso de vestirse de negro con tantos adornos y admite que le agrada que lo volteen a ver, aunque sea sólo por su atuendo. Cuando se regresó a México decidió mantener su imagen y se dio cuenta de que otros chicos que también habían estado en Estados Unidos y que ahora vivían aquí, en Tlapa, simpatizaban con él. En su grupo de amigos no es el único punk pero es el más amigable; también hay rockeros y skatos (seguidores de la música ska), a los que les habla pero con quienes se entiende menos.

Su razón más grande para irse de aquí y alejarse de sus amigos y de su madre es que, en los últimos meses, las peleas entre las pandillas de los barrios se están poniendo muy violentas y a él ya lo tienen identificado. Aunque parezca extraño, en esta minúscula ciudad el número de homicidios, robos y violencia en general ha aumentado crecientemente y se ha asociado con las bandas juveniles. El consumo de alcohol, que ya era alto, ha aumentado, lo mismo que la venta y consumo de marihuana. Además, la cocaína, que, según testifica Roberto, no se veía antes en Tlapa, ha aparecido, sobre todo después de que regresaron varias personas que habían vivido en Nueva York. Roberto dice que él “nomás” (nada más) le entra a la “mota” (marihuana) porque el alcohol no le gusta, pues pone tontas a las personas.

Si se quiere saber más de él, recomienda, “mejor hay que escuchar las letras” de su grupo favorito, los Sex Pistols

tomado de la pág. dph sin fines de lucro. link:

http://base.d-p-h.info/es/fiches/dph/fiche-dph-7136.html

la imagen es utilizada como referente general, no es Roberto. Foto de Federico Gama para el proyecto Mazahuacholoskatopunk. art obtenido de la pag. magazinedigital.com

 

El Guerrero de las guerrillas abril 8, 2009

Filed under: Situación de la zona — sergioulises @ 5:19 am

artículo extraído de la página del periodico Milenio del día 6 de abril de 2009. sin fines de lucro. referencia informativa.

homenaje a Lucio CabañasERPI

Ramiro, el bandolero del ERPI

Diego Osorno

Guerrillero o narcotraficante, bandolero social o campesino insurrecto. La figura de Omar Rodríguez o “el Comandante Ramiro”, uno de los principales líderes del ERPI, oscila en Guerrero entre la reencarnación del mítico Lucio Cabañas y la fama del delincuente más buscado del centro del país.

Guerrero.- El 28 de noviembre de 2002, a las tres de la tarde en punto, el jefe del Penal de Acapulco empezó a hacer el habitual pase de lista por los pasillos de la cárcel. Jesús Torres Cruz no sabía que después de ese momento, su vida de burócrata cambiaría. Se arruinaría.

Brian Leven Anderson y Wilbert Henry Martínez Taylor, dos narcotraficantes de Colombia con poco tiempo de haber ingresado, no aparecían por ningún lado. Tampoco doce reos más entre los que había asesinos, secuestradores, ladrones y un guerrillero. El encargado de la penitenciaría más importante de Guerrero, sudaba. Dice que presagiaba lo peor: una fuga masiva.

Y eso, lo peor que le podía ocurrir a un guardián, era lo que le había ocurrido a él, quien de celador con oficina, pasó luego a reo común. Durante meses, con afable paciencia â??y algunas complicidades-, los internos excavaron un túnel de 25 metros de longitud y 60 centímetros de diámetro debajo de una barda de 5 metros de altura en la parte trasera del Penal, justo frente a las populosas colonias Emiliano Zapata y Radio Koko, que ese 28 de noviembre los vieron perderse entre sus calles.

Entre los fugados del Penal, estaba Omar Guerrero Solís, un campesino de mirada cautelosa que antes había evadido en tres ocasiones a las autoridades y que con el paso de los años se convirtió en la leyenda guerrillera que recorre hoy las comunidades de la región de Tierra Caliente, y, que de manera paralela es también el hombre más buscado por las autoridades del centro del país.

Ninguna autoridad ha podido determinar aún el grado de relación que había entre el militante del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente y los narcotraficantes colombianos.

LEYENDA

Entre la reseña de boca en boca y algo mítica que se hace de sus escapes de operativos infructuosos del Ejército, PGR y de corporaciones estatales que intentan recapturarlo desde hace 5 años, la presencia del “Comandante Ramiro” -como es llamado Omar Rodríguez dentro de la estructura clandestina del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI)- es cada vez más real por estas tierras.

Tan real como la influencia que provoca el mito de Lucio Cabañas Barrientos en un estado del país donde hay hombres que se arman desde hace medio siglo, soñando la revolución que acabe con la pobreza de Guerrero. Esa pobreza de primeros lugares en casi todos los índices de marginación del país.

Ese Lucio Cabañas Barrientos, el maestro normalista que fundó el Partido de los Pobres y encabezó una guerrilla de campesinos en la montaña de Guerrero entre los sesenta y setentas, murió el 2 de diciembre de 1974 en un enfrentamiento con el Ejército, pero su cuerpo delgado, en posición de flor de loto y cargando un rifle, ha servido de inspiración para nuevos insurrectos.

En las comunidades más pobres de este rumbo del sur de México, hay gente que lo recuerda como si aún viviera. En Atoyac de Álvarez, su pueblo natal, la gente le erigió un monumento. Ahí está entonces, hace tiempo el subversivo Lucio, homenajeado. Y así, el recuerdo del guerrillero está esparcido por todos los rincones de Guerrero, incluso en Chilpancingo, la capital. Ahí, los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, donde estudió Cabañas, lo llevan estampado en sus camisetas de algodón. Pero la fama del guerrillero no gusta a todos. En los comercios establecidos y tendajos de las ciudades grandes de Guerrero- que se cuentan con los dedos de una mano- , la exhibición, venta y el culto a su figura están prohibidos. Pueden colgar Emilianos Zapatas, Subcomandantes Marcos, Panchos Villas y otros personajes de la rebeldía nacional, pero Lucios no.

– ¿Por qué no tienen camisetas de Lucio Cabañas?- pregunté a una vendedora del paseo Zapata, en pleno Centro de Chilpancingo.

– Porque luego vienen del gobierno a llamarnos la atención

– ¿Y eso?

– Es que creen que porque no se vendan sus camisetas, ya no va a haber más Lucios en Guerrero… Si supieran.

MURMULLOS EN LA SIERRA

Ese murmullo alrededor de la figura del fundador del Partido de los Pobres, recorre desde hace décadas pueblos y sectores marginados de las ciudades guerrerenses, al igual que lo hace ahora en buena medida el murmullo del “Comandante Ramiro”, de quien activistas de organizaciones sociales, ciudadanos comunes e incluso funcionarios públicos, hablan con admiración por su destreza para las armas y para dirigir una célula guerrillera que opera principalmente en la región de Tierra Caliente, y que ha provocado tantos dolores de cabeza al gobierno.

El resto de los reos que se escaparon del Penal aquél 28 de noviembre de 2002, junto con “el comandante Ramiro” y los narcos colombianos, eran Valdovino Hernández Rodríguez, Eduardo Moreno, Ramiro González Bautista, Héctor Antonio Herrera, Marcelino Díaz Vargas, Alvaro Vega Gaona, Juan Gutiérrez, José Antonio Solano, Horacio Pérez y Aníbal Carranza. Algunos de ellos, delincuentes comunes que siguieron a “Ramiro” a algún paraje a la Montaña, donde fueron adoctrinados y entrenados militarmente, antes de integrarse a una columna guerrillera, como nuevos combatientes del ERPI.

La columna dirigida por “Ramiro”, según informes del gobierno de Guerrero encabezado por el perredista Zeferino Torreblanca, estaría conformada por no más de 50 hombres armados. Sin embargo, otros reportes oficiales hablan de un grupo más numeroso al mando.

“DELINCUENTES COMUNES”

A pesar de que no han trascendido públicamente, las escaramuzas entre los guerrilleros y efectivos han sido comunes en los últimos meses. En un comunicado reciente, el ERPI asegura que han sido diez los enfrentamientos con “soldados, policías federales, estatales y grupos paramilitares”.

Según Erik Montúfar, director de la policía ministerial de Guerrero, los erpistas visten de verde olivo y andan encapuchados. El jefe policiaco asegura que “la banda de Ramiro”, mantiene secuestrados a algunos ganaderos y han cometido diversos ajusticiamientos en contra de la población civil, en concreto en junio pasado, en la comunidad de Las Mesas del Guayabo donde supuestamente mataron a Antoniel Perea Ramos, de 18 años de edad y a un niño de 9 meses de nacido.

Los reportes de la administración estatal aseguran que los integrantes del grupo armado portan fusiles G- 3, R-15, AK-47, pistolas .38 súper y .9 milímetros, entre otras, además de bombas molotov y salchichas de explosivos emulgel HP1000.

El Ejército también se ha sumado a la cacería de “Ramiro”. El pasado 29 de agosto, cien soldados del 40 Batallón de Infantería con sede en Ciudad Altamirano realizaron un operativo especial en Tierra Caliente, donde realizaron sin éxito diversos cateos en casas donde pensaban que se encontraba el guerrillero. El miliciano erpista estuvo ahí, pero horas antes alcanzó a escapar advertido por pobladores de la región.

El interés de las autoridades, tanto a nivel federal como estatal, por lograr la captura de “Ramiro” es tal, que la Procuraduría General de la República, lo incluyó apenas en la lista de los fugitivos más buscados, bajo la causa penal 51/2001 y 26/2002, por los delitos de secuestro y robo agraviado. Y en el documento titulado “Los más buscados por las Procuradurías de la zona centro del país”, Omar Guerrero Solís “El comandante Ramiro”, es el primero en encabezar la lista. Ahí se reseña la causa penal 171/2002-1, iniciada el 7 de agosto de 1999 por el secuestro del empresario Rodrigo Borja, dueño de la clínica Centro Médico, de Ciudad Altamirano, Guerrero. Además se le acusa de homicidio y otros secuestros.

GUERRERO, POLVORÍN

El 28 de junio de 1996, el Ejército Popular Revolucionario (EPR), irrumpió en un acto de conmemoración de la matanza de campesinos que se realizaba en el paraje de Aguas Blancas, donde un año antes habían sido asesinados por policías estatales los 17 integrantes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur.

Con el paso del tiempo, este grupo armado heredero del Partido Revolucionario Obrero Clandestino â??Unión del Pueblo, se escindiría y nacería el ERPI. El ERPI, organización en la cual milita “Ramiro”, según difunden los informes de inteligencia entregados directamente al presidente Felipe Calderón, “es el grupo más delincuencial y el que hace alianza con algunos sembradores de marihuana en las zonas de Guerrero donde opera”. Además, en esos mismos documentos donde se descarta “una alianza formal con Cárteles de la Droga” se reporta que en los últimos años, los erpistas han obtenido hasta 13 millones de dólares mediante diversos secuestros que han realizado en sus zonas de influencia, las cuales no se especifican.

En tanto, los reportes estatales sobre el tema de la guerrilla ubican al ERPI como el grupo con una mayor base social sobre todo en la Costa Chica, Montaña y Tierra Caliente, aunque resaltan “la penetración del EPR en organizaciones políticas y movimientos sociales”.

La posibilidad de que pudiera escalar un conflicto armado de mayores dimensiones en Guerrero es vista con seriedad por diversos dirigentes políticos del estado. Durante los últimos meses, los presidentes del PRD, PRI y PAN han planteado la posibilidad de impulsar la creación de una mesa de diálogo

“No se puede desaparecer a los grupos guerrilleros con armas, con violencia; hay que desarmarlo quitándoles las banderas, y esas banderas se van quitar cuando se acabe la marginación y la pobreza”, cuestionó el dirigente estatal perredista Sebastián de la Rosa, hace un par de meses, justo cuando se intensificaron los operativos de búsqueda del “Comandante Ramiro”.

Aunque la administración estatal es emanada del mismo partido, hay diferencia de opiniones. Para el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana del Estado, Heriberto Salinas Altés, Omar Guerrero Solís, alías el “comandante Ramiro”, “él no es un guerrillero, sino un delincuente que ha cometido una serie de ilícitos”.

BANDOLEROS SOCIALES

Desde la academia, algunos casos como el de “Ramiro” también han sido analizados históricamente. Van de la mala fama de Pancho Villa antes de la revolución, hasta los daicots de la India que robaban a los ricos para repartir a los pobres.

El historiador Eric Hobsbawm llama a este fenómeno como “bandolerismo social”. En su libro “Bandidos” explica que el bandolerismo social es un fenómeno universal que se da en las sociedades basadas en la agricultura y que se componen fundamentalmente de campesinos y trabajadores sin tierra oprimidos y explotados.

De acuerdo con las investigaciones de Hobsbawm, que abarcan diversas etapas de la historia del hombre, una epidemia de bandolerismo representa algo más que una simple multiplicación de hombres capaces, que toman por la fuerza de las armas lo que necesitan antes de morir de inanición. Según el historiador pueden reflejar la distorsión de toda una sociedad, la aparición de estructuras y clases sociales nuevas o la resistencia de comunidades o pueblos enteros frente a la destrucción de su forma tradicional de vida. “Un bandolero social no es un revolucionario, es un reformista”, define el investigador.

“DICEN QUE SOY COMANDANTE…”

Durante su estancia en el Penal de Acapulco, “el comandante Ramiro” escribió una pequeña semblanza de si mismo para que su caso se conociera en Canadá.

Esta es la trascripción literal â??con todo y errores- de lo que escribió. Así se veía a si mismo: “Soy de origen campesino, quedé huerfano a la edad de 3 años. Las injusticias que ví en mi infancia hicieron que me acercara a movimientos sociales y al PRD a la edad de 16 años. Me dediqué a participar en el PRD, posteriormente participe en la formación de la Organización de Campesinos Ecologistas de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán. Comenzamos la lucha en defensa de los bosques. En la sierra conocí a los Satanas, una familia muy unida y con ideas de lucha. Nos entendimos con mi esposa Gloria Vida Santana, tenemos dos niños, Omar de 3 años y David de 2 años. Fuí detenido el 9 de marzo del 2002 en Riva Palacio, Michoacan, torturado de forma cruel hasta perder el conocimiento, acusandome de pertenecer al ERPI por J. Guadalupe Herrera Sanchez, comandante de la PJE, elementos bajo su mando y el civil Abel Montufar Mendoza. Posteriormente fuí acusado de secuestro y posteriormente de otros. Dicen que soy comandante del ERPI”.

diego.osorno@gmail.com

Ejercito Revolucionario del Pueblo Insurgente

Ejercito Revolucionario del Pueblo Insurgente

 

Cambio de médico en Cochoapa el Grande abril 7, 2009

Filed under: Situación de la zona — sergioulises @ 4:14 am

Insiste Rueda Mejía que no tiene problemas con pobladores; irá con el sindicato

Ordena Ssa cambio del médico de clínica de Cochoapa por acusaciones

La remoción fue aprobada por la Jurisdicción Sanitaria de la zona desde el 29 de marzo

JESUS RODRIGUEZ MONTES (Corresponsal)

Tlapa, 5 de abril. El regidor de Cochoapa el Grande, Herminio Regino Hilario, dio a conocer que la Secretaría de Salud (Ssa) decidió remover al médico encargado de la clínica de la cabecera, Aulogelio Rueda Mejía, ante las diferencias que mantuvo durante mucho tiempos con los vecinos na savi que lo acusaban de malos tratos y discriminación.

El regidor de Educación, Regino Hilario, comentó que la dependencia notificó de su decisión el pasado 29 de marzo, a través del jefe de la jurisdicción sanitaria de esta zona, Arón Nájera Moctezuma, quien en una visita a Cochoapa “se dio cuenta que la gente tenía problemas con el médico, que ya no había confianza con la población”.

Sin embargo, indicó que el médico Rueda Mejía se manifestó inconforme con la decisión y advirtió que recurrirá a su sindicato para evitar su cambio.

“Ya desde el lunes pasado le notificaron, pero él dice que se va a inconformar, que va a meter a su sindicato, porque ya lleva muchos años viviendo ahí y no se va a cambiar, pero yo digo que sería muy terco si insiste, la gente no tiene problemas con que se quede a vivir en Cochoapa, pero no va a volver a la clínica”, acotó.

Recordó que desde hace unos cinco años ya se había solicitado el cambio del médico, ante quejas de malos tratos, discriminación e incluso de talar de manera ilegal la madera del territorio comunal.

“Nosotros como cabildo pedimos directamente a la secretaría que lo cambiara, porque sabíamos que hay muchos problemas, ahora parece que todo está tranquilo, pero él dice que se va a inconformar”, añadió.

texto extraído de la página del diario la Jornada Guerrero del lunes 6 de abril-sociedad, sin fines de lucro. referencia informativa

 

¿qué &%$#” significa? abril 1, 2009

Filed under: Situación de la zona — sergioulises @ 4:43 pm
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GRAZNIDO

Canto que emiten algunas aves, com oel cuervo y el ganso. 2fig. Canto desigual y chillón, desagradable al oído.

PER CÁPITA loc. lat. Por cabeza, individualmente

TRABE f. Viga

 

Sesiones de capacitación

Filed under: Situación de la zona — sergioulises @ 4:42 am
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Estimad@s Universitari@s

Les notificamos que la 5ª sesión de capacitación se realizará de la siguiente manera:

Jueves 2 de abril a las 12:00 hrs. en el Auditorio Alfonso Caso, ubicado a un costado de la Torre II de Humanidades en Ciudad Universitaria (entre el anexo de la Facultad de Derecho y el CELE).

Ceremonia de reconocimiento al Maestro y periodista, Miguel Ángel Granados Chapa.

Viernes 3 de abril a las 12 hrs. en el Aula Peraj de la DGOSE

Sesión de cine debate película “El Lector”

Si estás interesado en asistir, confirma tu asistencia a cada sesión a este correo a más tardar el martes 31 de marzo a las 20:00 horas POR CUESTIONES DE CUPO.

Miguel Ángel Granados Chapa nació en Mineral del Monte, en el estado de Hidalgo, el 10 de marzo de 1941. Estudió dos carreras al mismo tiempo en la UNAM: Derecho por las mañanas, y por las tardes Periodismo. Posteriormente estudió el doctorado en Historia por parte de la Universidad Iberoamericana. Ha participado en diferentes diarios, revistas, tales como Excélsior, Proceso, Uno más uno, La Jornada; además en canal 11 y Radio Educación entre otros.

Profesor desde la década de los sesenta en la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y luego de la Escuela Nacional de Estudios Profesionales Acatlán, ambas de la Universidad Nacional Autónoma de México y con rango de facultad en la actualidad, Granados Chapa incursionó desde hace 45 años en el periodismo y al paso de los años es una voz autorizada e imprescindible en la prensa de opinión mexicana.

Su trayectoria periodística, lo constituye como un referente ético y profesional en la defensa de la libertad de expresión y del derecho a la información. Justo merecedor de la medalla Belisario Domínguez por el Senado de la República, de la presea Pedro María Anaya del Congreso de Hidalgo y del Premio Nacional de Periodismo en dos ocasiones.

Estimad@s Universitari@s

Los días lunes 13 y 20 de abril se realizará como parte de la capacitación el Taller denominado “Curso básico de capacitación en el manejo de técnicas didácticas” el cual impartirá personal de la Dirección General de Actividades Deportivas y Recreativas de la UNAM.

Como siempre y con la finalidad de que opten por el horario que mejor les convenga para la organización de su agenda, estamos organizando dos sesiones: una por la mañana de 10:00 a 14:00 hrs. y otra por la tarde de 15:00 a 19:00 hrs. en el aula Peraj de la DGOSE, con un cupo de 40 personas por sesión, por lo que les pedimos confirmen a la brevedad su asistencia para alguna de éstas.

De igual manera les notificamos que la propuesta del proyecto deberán enviarla a más tardar el viernes 17 de abril al correo alfabeta@unam.mx, especificando el título del trabajo, justificación, objetivos, resultados esperados y bibliografía, en un documento de Word, a espacio y medio, letra Arial 11, extensión máxima de 5 cuartillas.

Este proyecto será discutido en una sesión especial de debate que se programará con tiempo, no olviden incluir el nombre de todos los integrantes de su equipo y el papel que representa cada uno. También les recordamos que este es un ejercicio que se afinará con los talleres de capacitación posteriores.